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PREPARATIVOS PARA EL MASAJE
Escrito por Alberto Mena
Antes de dar un masaje, debemos tener en cuenta varios aspectos fundamentales.

Lo primero es poder crear una atmósfera adecuada. La persona debe sentirse cómoda desde el principio. El lugar del masaje debe ser tranquilo, sin ruidos y sin corrientes de aire. Debemos de hacer del masaje un momento de intimidad y de paz en el que lo que más cuenta es el diálogo que se establece entre masajista y masajeado. Todo lo que se dice, se comunica fundamentalmente a través del tacto.

Debemos cuidar que el lugar tenga una temperatura adecuada. El frío es el peor enemigo. En este sentido, todos nuestros esfuerzos deberán ir encaminados hacia la calidez. La temperatura adecuada estará entre los 21 y los 25º.

A continuación, necesitamos “algo” donde el paciente pueda tumbarse. Lo más recomendable es una camilla, pero en función del contexto en que se realiza el masaje (profesional o no profesional) se pueden utilizar otras superficies como un colchón o una colchoneta. Incluso hay personas que posteriormente se convirtieron en profesionales, que se iniciaron dando masajes sobre una mesa. En este caso deberá cuidarse especialmente la postura que adopte el masajista.

El masaje debe partir desde tu comodidad. Es fundamental que como masajista tú estés bien y te sientas cómodo. Recordaros que tanto el Masaje facial y de cabeza, como el de manos y el automasaje que os ofrecemos en el Video-Curso de Masajes, se podrán realizar en cualquier lugar, ya sea sentados o estirados.

Sobre la camilla o superficie que hayamos elegido, colocaremos una sábana blanca o de colores claros. Deberemos tener siempre a nuestra disposición toallas limpias para que la persona que recibe el masaje permanezca siempre con el cuerpo tapado, a excepción de la zona que vayamos a tratar.

Otro aspecto importante es el de los aceites. Prepara los que vayas a utilizar y tenlos siempre a mano para no perder el contacto con la persona que recibe el masaje. En la sección de Aceites hablamos ampliamente sobre la diversidad de aceites base que puedes encontrar en el mercado, así como aceites esenciales y usos de la aromaterapia.

Con la ayuda de un difusor podrás ambientar la habitación o sala de masajes con los aceites esenciales que consideres. Para más información, cuando acabes de leer el artículo puedes visitar la Sección “Aceites”. Deberás inscribirte como usuario para acceder.

En cuanto a la música, hay opiniones para todos los gustos. En este aspecto, consideramos que se puede hablar con la persona que va a recibir el masaje para ver qué necesita. Si no le importa, podremos poner una música tranquila y de bajo volumen. El objetivo principal es que la persona no se distraiga de lo que está pasando en su cuerpo, y en el caso de poner música, es importante que no interceda en este objetivo.

Las uñas del masajista deberán estar bien cortadas para evitar producir daños o molestias. Es importante lavarse las manos con agua tibia antes de comenzar el masaje. Si no dispones de agua tibia, una vez te hayas lavado las manos, frótatelas o ponlas un rato junto al calefactor. Si tienes las manos frías, lo más efectivo es que antes de dar el masaje, realices un calentamiento como el que explicamos en el Video-Curso. Así, conseguirás deshacer los posibles bloqueos que impiden que la energía llegue a tus manos y al resto de tu cuerpo. Cuando finalices el masaje deberás lavarte las manos de nuevo.

Si tienes el pelo largo, recógetelo antes de empezar.

Deberás llevar ropa cómoda.

Es una buena idea tener dos vasos de agua a mano, por si en un momento dado tú o el paciente la necesitais. Al finalizar la sesión, se la puedes ofrecer, mientras compartís cómo se ha sentido.

En cuanto a la persona que recibe el masaje, ¿debe quitarse toda la ropa o no? Esto dependerá de ella. Lo más importante es que se sienta cómoda y se puede efectuar el masaje en un ambiente de confianza.

Tanto masajista como masajeado deberán desprenderse de anillos, collares, pendientes y cualquier objeto que pueda perjudicar la calidad del masaje...

Es importante que nos tomemos unos minutos para hablar con la persona que va a recibir el masaje sobre qué es lo que espera y sobre cómo le ha ido en el pasado después de recibir un masaje.

  1. ¿Ha tenido alguna experiencia desagradable alguna vez dándose un masaje? ¿Ha tenido alguna reacción alérgica a los aceites, cremas o lociones?
  2. ¿Ha tenido algún accidente u operación que le haya dejado secuelas en el cuerpo?
  3. ¿Hay algo que le preocupe o que quiera comentar antes de iniciar el masaje?

Es conveniente iniciar un primer contacto con la persona a nivel de comunicación y de escucha antes de empezar el masaje. Una pequeña charla abierta, amigable, que se puedean alejar las dudas, los miedos y las desconfianzas para poder obtener un ambiente lo más cercano posible a la relajación y la comodidad.

A partir de este momento, ya tenemos los aspectos más básicos y fundamentales situados para poder comenzar a realizar el masaje.

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